Todos hemos recibido ayuda alguna vez para entrenar…

De un amigo MOTIVADOR que te anima a entrenar más, de otro runner más experimentado que RECOMIENDA unos ejercicios, o unas series… o incluso de un cuñado que te hace recomendaciones nutricionales y/o de suplementación.
 
Pero ninguna es mejor ayuda que la de un PROFESIONAL.
 
Si no sabes por dónde empezar.
Si tus progresos no son los que esperabas.
Si te aburres por hacer siempre los mismos entrenamientos.
Si necesitas recuperarte de una lesión.
Si entrenas para alguna prueba concreta.
Si te sientes sol@.
Si no encuentras tu reto perfecto.
Si te sientes desmotivado para entrenar…
 
¡Estás pidiendo a gritos la ayuda un ENTRENADOR PERSONAL.
 
Porque CREARÁ una PROGRAMACIÓN acorde con tu forma física y objetivos.
Porque se ADAPTARÁ tus horarios y lugar de entrenamiento.
Porque tendrás MENOS RIESGOS de lesión.
Porque tu ENTRENAMIENTO será más VARIADO.
Porque te MOTIVARÁ para superar tus retos.
Porque CONSEGUIRÁS tus objetivos más fácil y rápidamente.
 
Si decides contar con un PERSONAL TRAINER, ten en cuenta:
–> Que tenga la certificación adecuada INEF, TAFAD, CAFYD o NSCA u otros certificados oficiales.
–> Que haya un “buen feeling” entre vosotros.
–> Que te evalúe para determinar progresos y cambios.
–> Que te haga responsable de tu entrenamiento.
 
Y tú, ¿ya cuentas con un ENTRENADOR PERSONAL?